Nos costaba escribir algo sobre la muerte de Mario Benedetti. Nos pegó muy fuerte, porque esos hombres no mueren nunca. Trascienden a la muerte y el olvido.
Por eso, tomamos un comentario de jseditar, argentino, en el foro exvagos:
"No voy a "descubrir" a Benedetti ahora ..... que me acompañó desde que era joven.
No era de mis súper favoritos a la hora del lirismo, pero sí en el momento del compromiso.
Y supe gracias a él lo que era estar en la calle codo a codo y ser mucho más que dos. Quien nunca se haya conmovido con ese poema fue porque no lo leyó, ni lo escuchó, o le faltaba corazón.
Descanse en paz, Don Mario, que nos dio mucho.
Y hasta nuestros hijos y nietos lo tendrán presente, porque su palabra no muere.
Un hombre cabal. Un uruguayo de ley que supo cantarle al universo. Un amigo de todos los días.
Será una pena que no exista Dios, pero habrá otros ........ claro que habrá otros dignos de recibirte, amigo querido de toda una vida ........"
Y creemos que tiene razón. Don Mario, como él le dice, estará con nosotros siempre. Entre nuestros libros más queridos y en un rincón del corazón.
Para nosotros también fue, más que un poeta, un amigo. Ese vecino del barrio que todos queremos y siempre nos dio una mano.
No vamos a poner nada "nuevo" de él en el blog. Ya está presente. Y seguirá estando presente todos los días ....... y en nuevas subidas. Porque está presente en nuestras vidas.
Por eso, tomamos un comentario de jseditar, argentino, en el foro exvagos:
"No voy a "descubrir" a Benedetti ahora ..... que me acompañó desde que era joven.
No era de mis súper favoritos a la hora del lirismo, pero sí en el momento del compromiso.
Y supe gracias a él lo que era estar en la calle codo a codo y ser mucho más que dos. Quien nunca se haya conmovido con ese poema fue porque no lo leyó, ni lo escuchó, o le faltaba corazón.
Descanse en paz, Don Mario, que nos dio mucho.
Y hasta nuestros hijos y nietos lo tendrán presente, porque su palabra no muere.
Un hombre cabal. Un uruguayo de ley que supo cantarle al universo. Un amigo de todos los días.
Será una pena que no exista Dios, pero habrá otros ........ claro que habrá otros dignos de recibirte, amigo querido de toda una vida ........"
Y creemos que tiene razón. Don Mario, como él le dice, estará con nosotros siempre. Entre nuestros libros más queridos y en un rincón del corazón.
Para nosotros también fue, más que un poeta, un amigo. Ese vecino del barrio que todos queremos y siempre nos dio una mano.
No vamos a poner nada "nuevo" de él en el blog. Ya está presente. Y seguirá estando presente todos los días ....... y en nuevas subidas. Porque está presente en nuestras vidas.
Y la mejor manera de honrarlo será viviendo como él vivió. Como él vive.
También vamos a agregar un poema que Alejandro Marín nos mandó desde México:
Entonces no murieron
A Benedetti en su póstuma conmemoración número cero.
Murieron 88 años crecidos
dicen que murieron erguidos
en alegría repartidos
entre tantos tantos
desposeidos
Entonces no murieron
se transformaron a estela
como aquellos que al morir
no mueren, sino que crecen
porque aprendieron tal empeño
que ni en este receso
les azuza el sueñoque los lanza a la cama
Tal cama de personas lo arropa,
tal cama de corazones lo toma
desde ayeres de lucha
desde puños dónde exiliados
estos 88 años alados
resistieron la muerte
de libros, de letras,
de personas, de voces,
de prisioneros, de niños,
de esclavos, de mujeres guerreras,
de ciudades bombardeadas,
de desaparecidos en guerras.
Entonces no murieron
se transformaron a estela
forjando un continente
de luz entre tinieblas,
de voz entre mudos,
de amor entre milicos,
porque estos 88 años, con ellos
guardaron el amor
sin esconderlo
y lo defendieron cada enero nuevo
Nos queda tu semilla,
y tu fruto, hermano de raíz digna
hermano de letra coloquial,
de polvadera, hermano poeta.
Nos queda la vida y nos queda entera
Bondades del alma tu andar
Entre fugaces logros del mar
Nada hacen las mordazas
Eres frase impresa en espejos
Donde nos vemos sin nombres
Entre tantos hijos nuestros
Tú anunciaste: lloramos todos
Todos maldecimos antes que traicionarse
Inolvidable vida nos enseñaste.
Desde Argentina a México, toda América Latina lo tendrá siempre consigo.
También vamos a agregar un poema que Alejandro Marín nos mandó desde México:
Entonces no murieron
A Benedetti en su póstuma conmemoración número cero.
Murieron 88 años crecidos
dicen que murieron erguidos
en alegría repartidos
entre tantos tantos
desposeidos
Entonces no murieron
se transformaron a estela
como aquellos que al morir
no mueren, sino que crecen
porque aprendieron tal empeño
que ni en este receso
les azuza el sueñoque los lanza a la cama
Tal cama de personas lo arropa,
tal cama de corazones lo toma
desde ayeres de lucha
desde puños dónde exiliados
estos 88 años alados
resistieron la muerte
de libros, de letras,
de personas, de voces,
de prisioneros, de niños,
de esclavos, de mujeres guerreras,
de ciudades bombardeadas,
de desaparecidos en guerras.
Entonces no murieron
se transformaron a estela
forjando un continente
de luz entre tinieblas,
de voz entre mudos,
de amor entre milicos,
porque estos 88 años, con ellos
guardaron el amor
sin esconderlo
y lo defendieron cada enero nuevo
Nos queda tu semilla,
y tu fruto, hermano de raíz digna
hermano de letra coloquial,
de polvadera, hermano poeta.
Nos queda la vida y nos queda entera
Bondades del alma tu andar
Entre fugaces logros del mar
Nada hacen las mordazas
Eres frase impresa en espejos
Donde nos vemos sin nombres
Entre tantos hijos nuestros
Tú anunciaste: lloramos todos
Todos maldecimos antes que traicionarse
Inolvidable vida nos enseñaste.
Desde Argentina a México, toda América Latina lo tendrá siempre consigo.


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